
Nunca perder un partido me había importando tan poco. El 0-2 se volvió intranscendente cuando al cuarto de hora de la segunda mitad Miguel García cayó desplomado. Estaba el partido parado por una falta y de repente la gente empezó a gritar, vimos a Miguel en el suelo y todo pasó muy rápido y a la vez eterno. Salió el cuerpo médico de ambos equipos, no sabíamos qué pasaba, entró la Cruz Roja. Nuestros jugadores llorando, con las manos en la cabeza... por nuestras cabezas rondaban muchas cosas. El estadio enmudeció y fueron los béticos los que comenzaron a cantar ¡¡"Salamanca, Salamanca"!! Les correspondimos y arrancamos en aplausos cuando se llevaron en camilla a Miguel. El partido se reanudó, no sé cómo... porque ni yo misma podía decir nada... como para concentrarse para jugar. El partido estaba acabado, los nuestros lo intentaban pero no estaban presentes. Emaná marcó el tercero. Enhorabuena al Betis que tiene un equipazo. Afortunadamente nuestro 6 está estable y es prácticamente imposible que volvamos a verle de corto, pero esperamos ansiosos el próximo partido para dedicarle la victoria en Valladolid, allí estaremos!!! Ánimo Miguel y Hala Unión!!!!!!!!!!!!

